domingo, 4 de enero de 2026

MEDITACIÓN CONSCIENTE: MEDITA CONMIGO

 

AZUL

En un lugar tranquilo,

estoy tumbado, aquí y ahora.

Estoy atento a mi respiración:

inspiro por la nariz y expiro por la boca.

Soy consciente de mis sensaciones corporales:

 frio o calor, cansancio o inquietud…

Tengo en cuenta mis cinco sentidos:

olores, gusto, tacto, vista y oído;

me fijo en mis pensamientos, los sentimientos…

Recuerdo a las personas y sucesos de mi vida,

también, tengo presente mis impulsos y acciones.

Siento compasión de mí y de los demás

 y así es como me desenvuelvo de la vida.

Por qué no sonreír,

atiendo con sensatez y amabilidad.

El silencio y la tranquilidad 

están presentes dentro de mí.

Verónica

lunes, 3 de noviembre de 2025

TEXTO IMPROVISADO: LA OSCURIDAD DE LA NOCHE

Son casi las once de la noche, lo sé por el reloj que hay en la pared. La persiana está aún levantada y el estor que cuelga del techo casi llega al suelo, pero lo suficiente para ver la oscuridad de la noche.

En el cristal se refleja el piso de madera que mi marido montó con tanto esmero, la esquina del sofá, el cual deseo cambiar pronto por otro más nuevo y las patas de la tabla de planchado. Alzo la mirada. La plancha está preparada para batallar con el acumulo de ropa sobre la silla recientemente restaurada.

Sigo mirando a mi alrededor. Dos cuadros colgados en la pared se sienten observados, pero creo que no les importa demasiado porque ya están acostumbrados a ser admirados. Mil piezas de puzle forman dos magníficas escenas de fantasía: el de la izquierda, un Unicornio blanco reposa tranquilo al lado de la princesa vestida de azul y el de la derecha, la princesa vestida de negro acaricia la cabeza del fiel Dragón.

Me pregunto qué canción estarán escuchando: "Una linda melodía tradicional que cuenta una historia de seres increíbles y poderosos, valientes por naturaleza que luchan por sobrevivir a su extinción". 

 

La oscuridad de la noche es negra,
lo sé yo al ver a través del cristal.
Este don es su venganza,
¿por qué me hace esto?
de verás, que no lo entiendo. 

¡Hay Dios mío, qué fatal destino!
La oscuridad de la noche es negra,
¿en dónde se esconde?, cobarde.
Algún día pagará por ello y

el cielo será testigo de mi canto.
Verónica