domingo, 15 de febrero de 2026

UN DÍA MÁS

En esta entrada me gustaría hablar de mi nuevo proyecto. Es una idea que tenía en la cabeza ya hace tiempo, pero por falta de tiempo, valga la redundancia, no había empezado. Me está resultando muy complicado seguir un ritmo marcado, o sea, un horario o una rutina diaria para escribir y eso me está dificultando avanzar.

Había pensado seguir un esquema parecido al primer libro−aún inédito−. Este consta de un título, por supuesto, especificando la fecha o fechas en el que se escribió el diario y de un prólogo, titulado: “Una mirada al frente”. Está escrito en primera y tercera persona alternativamente. La tercera persona la uso para crear un contexto y la primera persona refleja la voz de la protagonista. Luego, dejo una hoja prácticamente en blanco, sino fuera por las cuatro letras que la componen: “A Celia, mi hija”. A continuación, señalo el lugar y el día en el que Lara empieza a escribir en su diario, a modo de titulo principal, y en la hoja siguiente empieza: “Querido diario…”, como si se tratara de su propia presentación ante su diario. A partir de aquí, el libro está dividido en seis partes y cada una de ellas está compuesto por escritos en verso, donde Lara expresa como ve ella las diferentes situaciones que ocurren a su alrededor. Cada una de esas situaciones nos lleva a un lugar, a un tema y a un argumento diferentes. Todas ellas están explicadas al final del libro. Además, agrupé cada canción que me sirvió de inspiración en una bibliografía, que junto con el índice completan el final del libro.

Bueno, había pensado seguir una línea parecida a la anterior. Lara ya es mayor de edad, con nuevos retos y obstáculos diferentes. Después de seis años en blanco, sin escribir casi nada, decide retomar un nuevo diario algo más personal con el objetivo de zanjar sus heridas y así poder avanzar. Dar un paso más, para Lara sería dejar que alguien entre en su vida, antes no había sido posible. Por eso, decide escribir una nueva versión de ella misma con sus propias experiencias vividas en su propia piel. Esto le serviría ser fiel a ella misma, quererse más y así permitir dejar y querer a otros de forma más íntima y personal.

Por el momento, tengo escrito el prólogo. Mi idea ha sido crear una carta que sirva de ayuda al lector entender el resto del libro, que en este caso sigo usando, el formato tipo diario. Después, por supuesto, haré una dedicatoria. A continuación, irán diferentes textos escritos en prosa. La diferencia con el anterior es que no solo hay un “Querido Diario”. Hay otros textos, tipo monólogos donde explican en que situación se encuentra la protagonista. Cada uno de los escritos están en primera persona. Tengo escritos dos y estoy por el tercero. No sé exactamente cuantos haré y en que orden estarán colocados. Luego, irá el resto de las experiencias escritas en un momento concreto. En este caso no sé si usar verso, como en el libro anterior o cambiar a prosa. Después no tengo claro si inspirarme en canciones o no. Si lo hago serán canciones de mi época, de otra manera no podía ser, canciones que yo escuchaba a la edad que Lara se puso a escribir su segundo diario. Para terminar, haré un índice y si es necesario haré una bibliografía.

Creo que esto va a ser un gran reto para mí. Me lo tomaré algo a largo plazo. Procuraré no obsesionarme demasiado. Intentaré escribir algún párrafo teniendo en cuenta el hilo que quiero seguir, pero sin pensar en exceso y dejaré para el final la edición y corrección de faltas.

Soy consciente que escribir no es fácil y llegar al corazón de otras personas es el objetivo más alto de cualquier persona que escribe ya sea un escritor profesional o no. En mi caso me lo tomo como una pasión o necesidad personal pero no como meta profesional.

 Algo más antes de despedirme. Os dejo una frase de Séneca:

“Si quieres vivir feliz

No te importe

Que te crean tonto”

Un saludo para todos/as.

Verónica

 

 

 

martes, 3 de febrero de 2026

TEMA EN BLANCO

Esta noche no quería acostarme sin antes escribir algún texto. El problema es que no me sale absolutamente nada. Nada por aquí, nada por allá.  ¡Vaya lío! Generalmente tengo algún tema que me inspira, pero esta noche estoy en vela y sin nada que contar. Espero que solo sea un “lapsus” momentáneo propio del cansancio.  

Supongo que las preocupaciones diarias me influyen y al final, por mucho que miro alrededor no encuentro nada que afecte a mi curiosidad. También, puede ser que me sienta un poco desmotivada, apenada o vacía. En realidad, no lo sé.

De todos modos, no es necesario estar al cien por cien siempre, ¿verdad? ¿Y qué pasa si un día o dos o tres… no lo estoy? ¿Significaría que me estoy apagando?  

Bucle de preocupación

¿Debería de desengancharme de este bucle de pensamientos? Creo que sí. No me conviene seguir con esta rumiación mental. Me está generando un malestar y para nada me va a ayudar a descansar durante la noche.

Voy a tratar de gestionar esto de alguna manera. Por ejemplo, buscando música tranquila en línea. Me gusta el piano. He encontrado algo interesante: “Un viaje a la vida” (Piano para sanar). El autor dice que es una composición especial, ya que puso bastante eco de fondo, para que invite a soñar, con la intención de sanar el alma….

Pues, no hay nada más que decir, cerraré los ojos y a soñar. ¡Buenas noches!

Verónica

 

domingo, 4 de enero de 2026

MEDITA CONMIGO

 

AZUL

En un lugar tranquilo,

estoy tumbado, aquí y ahora.

Estoy atento a mi respiración:

inspiro por la nariz y expiro por la boca.

Soy consciente de mis sensaciones corporales:

 frio o calor, cansancio o inquietud…

Tengo en cuenta mis cinco sentidos:

olores, gusto, tacto, vista y oído;

me fijo en mis pensamientos, los sentimientos…

Recuerdo a las personas y sucesos de mi vida,

también, tengo presente mis impulsos y acciones.

Siento compasión de mí y de los demás

 y así es como me desenvuelvo de la vida.

Por qué no sonreír,

atiendo con sensatez y amabilidad.

El silencio y la tranquilidad 

están presentes dentro de mí.

Verónica