Esta noche no quería acostarme sin antes escribir algún texto. El problema es que no me sale absolutamente nada. Nada por aquí, nada por allá. ¡Vaya lío! Generalmente tengo algún tema que me inspira, pero esta noche estoy en vela y sin nada que contar. Espero que solo sea un “lapsus” momentáneo propio del cansancio.
Supongo que las
preocupaciones diarias me influyen y al final, por mucho que miro alrededor no
encuentro nada que afecte a mi curiosidad. También, puede ser que me sienta un
poco desmotivada, apenada o vacía. En realidad, no lo sé.
De todos modos,
no es necesario estar al cien por cien siempre, ¿verdad? ¿Y qué pasa si un día
o dos o tres… no lo estoy? ¿Significaría que me estoy apagando?
Bucle
de preocupación
¿Debería de
desengancharme de este bucle de pensamientos? Creo que sí. No me conviene
seguir con esta rumiación mental. Me está generando un malestar y para nada me va
a ayudar a descansar durante la noche.
Voy a tratar de
gestionar esto de alguna manera. Por ejemplo, buscando música tranquila en
línea. Me gusta el piano. He encontrado algo interesante: “Un viaje a la vida” (Piano
para sanar). El autor dice que es una composición especial, ya que puso
bastante eco de fondo, para que invite a soñar, con la intención de sanar el
alma….
Pues, no hay nada más que decir,
cerraré los ojos y a soñar. ¡Buenas noches!
Verónica









